sábado, 2 de diciembre de 2023

CUANDO LLUEVE

CUANDO LLUEVE 


Caen gotas del llanto de las nubes y arrastra el nombre y lo destiñe como la tinta que difuminada por las fuerzas antrópicas de la  naturaleza, descorre el texto y las palabras plasmadas en el papel, tan sutil o violenta como la tormenta que inunda las calles y los campos, llenando de agua todos los lugares, los  meandros de los callejones sinuosos y complejos de una ciudad a oscuras bajo el canto de la lluvia que no deja de sonar con su acorde monótono y desigual, me desvanezco de a poco, desapareciendo, borrando mi conciencia, la vida, la respiración ahogada en los ríos de agua que cual afluente en dirección al mar, oscurece, arrastra los sedimentos acumulados de una vida y experiencias pasadas ya vividas.

Así tras la oscuridad, que silente y durmiente después de la nada, da paso al sol, al nuevo amanecer, y las semillas que germinan con la humedad y el tibio sol que comienza a llenar los espacios vacíos que,  las egoístas nubes habían impedido el paso de la luz y el calor que vuelve a dar vida, esperanza, amor y finalmente fe. 

Aunque la lluvia sigue humedeciendo la cara, el aire aun pesado, la tierra escurriendo las gotas hacia sus entrañas y el alma estrujando las emociones, las cuales se van disipando de a poco entre el aire relente que voy cortando a paso cansino la leve llovizna, que recuerda la fuerza del amor, el amor de la creación y de la madre naturaleza, con el olor a humedad de las mañanas de invierno, ese amanecer oliente a hojas húmedas, repartidas por la ballica y por sus colores y tonalidades amarillas anaranjadas, como cuya alameda desprende sus hojas hasta ser depositadas en el suelo a fertilizar y comenzar el nuevo ciclo, despertando  la esperanza del amor y de la vida,,, 

La lluvia se aleja,  si se aleja,  desapareciendo de a poco, para que así el caos de la tormenta cese y solo quede en el recuerdo la calma, los mejores y hermosos pasajes eternos de aquella lluvia renovadora y en el olvido los peores momento de la tempestad. 

Me desvanezco como una ligera neblina húmeda que arrecia y entumece la cara hidratando cada poro para darle limpieza al rostro, teniendo así un nuevo semblante más fresco y gratificante.



Me desvanezco para iluminar la penumbra que generó la tormenta,,,,, vendrán nuevas tormentas, pero todas serán distintas con nuevos pasajes y aconteceres, nuevos miedos y tormentos, pero también la limpieza y la nueva vida acompañándolos, y será distinta, más hermosa o no tanto, pero siempre indicando que de eso se trata la vida, de una constante renovación ,,,

Me desvanezco con esta lluvia que ya seca sus charcos, de aguas y lágrimas del cielo,,,, para quedar solo un recuerdo que alguna vez por ahí paso una tormenta,,,,


sábado, 20 de agosto de 2022

UN CAFE PARA EL AMOR

 Ambos se cruzaron afuera del café de la esquina, él la miró, ella reparó en su mirada, hicieron contacto, sus almas se reconocieron nuevamente, se aproximaron, se volvieron a amar, se tomaron de sus manos, juntos volvieron a ser felices, hicieron planes y proyectos de vida, hablaron de hijos e hijas, vivieron miles de aventuras, rieron mucho, lloraron también, recorrieron cientos de paisajes, amaron la lluvia, el sol, el mar y los bosques, recorrieron lugares desconocidos para otros, conquistaron el mundo,,, hicieron una pareja ideal,,, fueron tan felices que el mundo brillaba como nunca antes, los ángeles amaban el amor que emanaba de ambos,,, 



Luego ella volvió su mirada a su celular, él miro la lista de la oferta del café del día y eligió uno, entró al local, ella miro a través del ventanal de la cafetería y siguió su camino, mientras él con añoranza de que algo había perdido sin saber que era, recibió el vaso caliente y aromático de café americano como le gustaba.



Fueron felices entre aroma a café y una mañana fría, por unos segundos y para toda una vida.

Gabriel Ángel