Se escuchan conjeturas, hipótesis, especialistas en políticas, cuestiones sociales, hallazgos comunicacionales, estudiosos y académicos en distintas materias, desde opinólogos, tecnócratas, economistas, abogados, jueces y cuanto actor político de la sociedad chilena, tenga un aporte que hacer a resolver esta crisis y
estallido social, de la cual, se han hecho diagnósticos y tomado decisiones inadecuadas, tanto políticas, como sociales y autoritarias, se ha reprimido y puesto el foco en una arista equivocada, por parte del gobierno, que sigue viendo esto como un conflicto político - social, que si bien cierto el descontento es transversal, por todo lo que sabemos, del abuso de un sistema económico abusivo, y muchos bemoles relacionados con este, sin embargo no han logrado diferenciar la problemática que se ha generado en las calles, amparado bajo un descontento social que es real, se mimetizan grupos violentos que han generado mucho daño y destrucción que no es la gran mayoría de quienes exigen un cambio político en el país, sino que son grupos anti sistémicos, que no creen en lo establecido y que se potencia con grupos de delincuentes organizados, que a río revuelto, son quienes están sacando ganancia sustancial, saqueando negocios, supermercados, tiendas y cuanto más se les ocurra o se les cruce por delante.Esta situación tiene sumido a este gobierno en una problemática política a nivel país, ya que lamentablemente toma medidas represivas que apuntan a controlar las protestas en la calle, en donde anda la gente descontenta, pero no los delincuentes y cómo consecuencia se transversaliza la violencia a sectores en donde no está instalada, asentándola a modo de descontento.
Sumado a todo lo anterior el gobierno en una falta de visión ante este conflicto toma medidas pobres y deja ministros que están en el ojo del huracán social, como lo son el de Educación, Transporte y Salud, dando pretexto para que los sectores afectados por los dichos y acciones de estos personeros, generen escozor y malestar en la población.
Si el gobierno no da señales claras de que sabe lo que ocurre y persiste en su mirada sesgada pensando que es la facción de la izquierda chilena, la que está generando esta destrucción, el país se sumirá en una anarquía o consecuencias sociales que aún no logramos visualizar y que pueden ser gravísimas para nuestro país.
Y como si no fuera poco, la falta de análisis de los especialistas, sociólogos, psicólogos y académicos, no han logrado ver que existe una organización que es acéfala y que posiblemente se articule con grupos nuevos o neo Anarquistas, que se coordinar por medio de la comunicación social, amparados bajo el descontento que genera el abuso y la inequidad del sistema abusivo y mercantilista instaurado en nuestro país.
Por otra parte, el espectro político y responsable de lo que sucede, que va desde lado y lado, siendo desde el ala gubernamental que tildan a todos de violentistas, lo cual no es cierto, y desde las facciones más opositoras que guardan silencio, ante lo que ven y lo que saben, ya que no dudo que están en las calles y deben haber visto a los grupos de delincuentes actuando, pero como este nivel de daño social, solo apunta a la claudicación de un gobierno, no hacen lo necesario para detener esta mutilación de la sociedad chilena, no estoy diciendo con esto que promuevan la violencia, ni los saqueos, sin embargo condenando ambas miradas responsables de este debacle, somos todos quienes debemos poner el ¡alto al fuego!, antes de que se le ocurra al gobierno, que ostenta la fuerza, saque a las FFAA de nuevo a la calle, con las consecuencias que ello significa, ya que confunden claramente, quien reclama por sus derechos, con quienes generan robos y destrucción.
Claudio A. Salfate Osses
Estudiante de Psicología
Claudio A. Salfate Osses
Estudiante de Psicología
FUNIBER
Fundación Universitaria Iberoamericana


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